

La celebración de la Semana Santa en Querétaro se perfila como una de las más concurridas y significativas del país en 2026, con una agenda que combina expresiones de fe, tradiciones centenarias y una creciente afluencia de visitantes en distintos municipios del estado.
El evento central será la Procesión del Silencio, programada para el 3 de abril en el Centro Histórico de la capital, donde más de 7,000 penitentes recorrerán las principales calles en completo silencio como acto de reflexión.
Esta manifestación religiosa, considerada una de las más emblemáticas de la entidad, reúne a cofradías que se distinguen por el color de sus túnicas, cada uno asociado a distintas advocaciones, en un ritual que mezcla simbolismo, disciplina y devoción.
Durante el recorrido, los participantes realizan actos de penitencia como caminar descalzos, portar cadenas o cargar cruces de madera, mientras el público observa en un ambiente solemne que las autoridades piden respetar.
Las actividades religiosas comienzan con el Domingo de Ramos, cuando templos como el Convento de la Santa Cruz de los Milagros se convierten en puntos clave para la bendición de palmas.
En estos espacios, fieles adquieren figuras tejidas que posteriormente llevan a sus hogares como símbolo de protección.
Actividades en otros municipios
En paralelo, municipios cercanos fortalecen la oferta de turismo religioso. En Cadereyta de Montes, la procesión de Cristos del Jueves Santo convoca a habitantes que cargan imágenes de distintos tamaños acompañadas de música tradicional e incienso.
Ese mismo día, en San Juan del Río, se realiza la visita de los siete templos, una de las prácticas más arraigadas entre la comunidad católica.
El Viernes Santo destaca por las representaciones del viacrucis en diferentes localidades. En Tolimán, la escenificación incluye el ascenso al cerro del Calvario, donde se lleva a cabo la crucifixión en un acto que congrega a numerosos asistentes.
Otra de las representaciones con mayor convocatoria es el Viacrucis de La Cañada, en el municipio de El Marqués, que se desarrollará del 28 de marzo al 5 de abril.
Con más de 160 años de historia, esta escenificación organizada por habitantes de la comunidad espera recibir a más de 40,000 personas, consolidándose como una de las tradiciones más importantes de la región.
En San Juan del Río, autoridades confirmaron la realización de viacrucis en 13 comunidades, siendo El Valle la de mayor asistencia. El operativo contempla medidas de seguridad y la presencia obligatoria de servicios médicos durante las representaciones, en un contexto donde el turismo religioso es uno de los principales motores económicos de la temporada.
Las celebraciones continúan el Sábado de Gloria con procesiones como la Vía Matriz, dedicada a la Virgen María, y concluyen con la quema de Judas, una tradición popular que simboliza el castigo a los pecados.
Finalmente, la Vigilia Pascual da paso al Domingo de Resurrección, cerrando el calendario litúrgico en todas las parroquias.
Autoridades eclesiásticas y civiles han hecho un llamado a participar con respeto en las actividades, subrayando el valor cultural e histórico de estas manifestaciones que, además de su significado religioso, refuerzan la identidad de Querétaro como uno de los destinos más relevantes para vivir la Semana Santa en México.