
Luego de las primeras investigaciones en torno al ataque perpetrado en la zona arqueológica de Teotihuacán, las autoridades identificaron al agresor como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años y originario del estado de Oaxaca.
Durante una conferencia de prensa, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México aseguró que el ataque no fue espontáneo.
De manera preliminar, se sabe que visitó en varias ocasiones la zona arqueológica, se hospedó en hoteles cercanos y realizó recorridos previos para estudiar el lugar y planear su agresión, informaron las autoridades.
Además, se reveló que invirtió alrededor de $50,000 pesos en la preparación del ataque, incluyendo la compra de una pistola revólver calibre .38 especial, municiones y accesorios como guantes, cuchillos, lentes y mochilas tácticas.
Julio César Jaso Ramírez actuó solo; quería hacer sacrificios como en el pasado. La @GN_MEXICO_ no logró contenerlo y se quitó la vida.@MrElDiablo8 #AlertaMundialTeotiuhuacan pic.twitter.com/o428HMfw2T
— José Díaz (@JJDiazMachuca) April 21, 2026
Para la fiscalía, estos elementos revelan un proceso de preparación prolongado y una decisión tomada con antelación.
Jasso Ramírez murió en el lugar de los hechos tras lesionarse a sí mismo con el arma, luego de ser herido en una pierna durante la intervención de la Guardia Nacional.
Asimismo, se informó que Jasso Ramírez estaba obsesionado con episodios de violencia masiva ocurridos fuera de México, particularmente en Estados Unidos.
Entre sus pertenencias, las autoridades hallaron literatura, imágenes y manuscritos relacionados presuntamente con la matanza de Columbine, ocurrida el 20 de abril de 1999.