

Un intento de fuga que parecía sacado de una película terminó en una escena casi cómica en el Complejo Penitenciario Francisco de Oliveira Conde (FOC), en Río Branco, capital del estado brasileño de Acre. Alan Leandro da Silva, recluso del penal, quedó atrapado en el agujero que él mismo cavó durante dos días con un clavo y un trozo de palo de escoba.
Agentes penitenciarios notaron movimientos sospechosos en una de las celdas. Al inspeccionar, hallaron al hombre encajado en la abertura que había cavado con herramientas improvisadas. Estaba descalzo y vestía únicamente un pantalón corto, según reportaron medios locales como A Gazeta do Acre y G1, citando al Instituto de Administración Penitenciaria de Acre (Iapen-AC).
Debido a que no podían liberarlo sin causarle lesiones, las autoridades solicitaron apoyo del Cuerpo de Bomberos, que utilizó herramientas especializadas, incluido un martillo neumático para extraerlo de manera segura. Tras el rescate, el interno fue evaluado médicamente y regresó a su celda al día siguiente, sin heridas graves aparentes.
PRESO FICA ENTALADO! Ao tentar fugir do presídio Francisco de Oliveira Conde, nesta madrugada, o detento Alan Leandro da Silva ficou entalado numa cova que ele havia cavado para fugir. A direção do presídio teve que chamar os Bombeiros para retirá-lo do buraco. É cada uma! pic.twitter.com/uWuFBZSFB2
— Silvio Martinello (@martinellosilv) June 17, 2025
Durante el interrogatorio, da Silva confesó que había planeado su escape cavando durante dos noches seguidas, pero quedó atascado sin posibilidad de avanzar ni retroceder.
Fuga masiva tres días después
La calma en el penal duró poco. Tres días después del fallido intento de da Silva, otros nueve reclusos lograron escapar con éxito del mismo centro penitenciario.
Los evadidos fueron identificados como Arthur Carvalho Gomes, Carlos Vitor de Castro Cardoso, Davi Castro de Souza, Francisco Guimarães Santana, Geovane Costa Almeida, Isaquiel Martins de Souza, Johnatan Silva Magalhães, Natanael do Nascimento Salgueiro y Ozeias Paulo Germana Ferreira.
Hasta el momento, ninguno ha sido recapturado. El doble episodio ha encendido las alarmas sobre la seguridad en el FOC, una de las principales cárceles del estado, y ha generado cuestionamientos en torno al control interno y la infraestructura del sistema penitenciario de Acre.