

La Fiscalía General de la República detuvo en Chihuahua al exgobernador César Duarte, señalado por su probable participación en un esquema de lavado de dinero que habría operado durante su administración.
La captura ocurrió después de que el Gobierno de Estados Unidos autorizó procesarlo por un delito distinto a los que motivaron su extradición en 2022.
La orden de aprehensión, emitida el 16 de mayo de 2024 por un juez federal en Almoloya de Juárez, fue ejecutada por agentes de la FGR apenas una semana después de que Washington dio luz verde para ampliar los cargos. La fiscal Ernestina Godoy difundió el reporte oficial en redes sociales, en lo que representa su primer golpe relevante desde que asumió el cargo.
Duarte gobernó Chihuahua de 2010 a 2016 y enfrenta acusaciones por presuntamente desviar recursos públicos que, de acuerdo con investigaciones estatales, generaron un quebranto cercano a 330 millones de dólares.
#PuntoDeReferencia. Los desvíos multimillonarios de César Duarte: desde la “nómina secreta” hasta los recursos ilícitos desviados para “salvar” a un banco local. Se le acusa por desvío de más de 6 mil mdp. @ReferenciaMex pic.twitter.com/tY5IGFryKV
— Jenaro Villamil (@jenarovillamil) December 9, 2025
Autoridades del gobierno de Javier Corral documentaron que parte de ese dinero habría terminado en manos del exmandatario, quien acumuló propiedades en México y Estados Unidos.
El político priista ya había sido detenido en 2020 en Miami y extraditado a México en 2022 para enfrentar procesos por peculado y asociación delictuosa. Sin embargo, durante la administración estatal de María Eugenia Campos obtuvo facilidades procesales que le permitieron continuar su defensa en libertad condicional desde junio de 2024, tras haber pasado dos años en prisión preventiva.
La imagen pública de Duarte resurgió cuando fue captado bailando en bares luego de que un juez estadounidense desestimó en junio de 2025 acusaciones relacionadas con la compra de 50 propiedades en ese país.
La decisión provocó críticas de Corral, quien acusó que el exgobernador contaba con una red de protección política que obstaculizó la entrega de pruebas.
La nueva investigación federal sostiene que Duarte habría utilizado su posición como servidor público para ocultar recursos de procedencia ilícita mediante operaciones realizadas a través del sistema financiero mexicano.
Tras su detención en la capital chihuahuense, será trasladado al penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México.