

La muerte de la joven colombiana María José Ardila tras participar en un reto de consumo acelerado de alcohol en un bar de Cali, ha conmocionado al país y reavivado el debate sobre los peligros de los desafíos virales y la responsabilidad de los lugares que los promueven.
El hecho ocurrió la noche del 25 de octubre, cuando Ardila asistió al bar Sagsa, en el norte de Cali, para celebrar su cumpleaños junto a una amiga. Durante la velada, fue invitada a participar en un concurso organizado por el establecimiento, que ofrecía un premio de entre 1.5 y 2 millones de pesos colombianos (390 a 520 dólares) a quien lograra completar una serie de pruebas de consumo de alcohol en un tiempo limitado.
Según testigos y videos difundidos en redes sociales, la dinámica consistía en beber distintos tipos de licor en seis etapas. Entre ellas, tomar tres shots en cinco segundos, beber aguardiente durante 13 segundos sin detenerse y consumir ocho tragos seguidos con popote. María José habría superado varias de las pruebas antes de desplomarse.
De acuerdo con el testimonio de su padre, Andrés Ardila, su hija aceptó el reto “para ayudar a una amiga que necesitaba dinero”. Durante la última ronda, la joven ingirió un cóctel que describió como de “sabor horrible”. Minutos después, perdió el conocimiento, vomitó y sufrió una broncoaspiración.
Colombia🇨🇴 | María José Ardila drank large amounts of alcohol in just minutes as part of a challenge offering about $400. Shortly after, she went into critical condition, leading to brain death and the withdrawal of life support.#Colombia #News #Noticias pic.twitter.com/S5jdip2EV2
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Fue trasladada de urgencia a un hospital, donde ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos con diagnóstico de intoxicación etílica severa y daño cerebral irreversible. A pesar de los intentos médicos por reanimarla, María José fue declarada con muerte cerebral y la familia decidió desconectarla el 30 de octubre.
El padre de la joven denunció que el bar no contaba con personal médico ni protocolos de emergencia. “Cuando llegué a la UCI, la habían revivido tres veces. Vi morir a mi hija tres veces”, relató entre lágrimas a medios locales. Además, aseguró que los administradores del establecimiento no se comunicaron con la familia tras el hecho y que eliminaron sus cuentas en redes sociales.
Investigación y respuesta de las autoridades
La Fiscalía General de la Nación de Colombia abrió una investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento y determinar posibles responsabilidades del establecimiento. La Secretaría de Seguridad y la Secretaría de Salud de Cali anunciaron inspecciones a bares para verificar el cumplimiento de normas de consumo y atención de emergencias.
Por su parte, Sagsa Bar emitió un comunicado lamentando el fallecimiento de Ardila y expresando su disposición a colaborar con las autoridades.
“Expresamos nuestra solidaridad, apoyo y acompañamiento a la familia en este difícil momento y reafirmamos nuestra disposición a brindar toda la colaboración necesaria desde el lugar que nos corresponda”, indicó el establecimiento.
El presidente de Asobares en Cali, Manuel Pineda, hizo un llamado a los negocios nocturnos a eliminar este tipo de dinámicas que incentivan el consumo rápido de alcohol, advirtiendo que representan un riesgo grave para la salud de los clientes.
La muerte de María José Ardila generó una ola de indignación en redes sociales y provocó un debate sobre la falta de conciencia frente al consumo de alcohol y la proliferación de retos virales que ponen en peligro la vida de los jóvenes.