

El senador y precandidato presidencial colombiano Miguel Uribe Turbay falleció la madrugada de este lunes como consecuencia de las heridas que le dejó el atentado que sufrió el pasado 7 de junio.
Uribe Turbay permaneció más de dos meses en estado sumamente grave y con pronóstico reservado tras ser intervenido quirúrgicamente de emergencia. Fue baleado cuando hacía campaña en el occidente de Bogotá, pese a estar custodiado por elementos de seguridad.
“El equipo a cargo del cuidado del señor Uribe Turbay, en todas las áreas de la institución, trabajó incansablemente durante dos meses desde su ingreso, gravemente herido. A pesar de todos los esfuerzos, este es un triste desenlace”, señaló el doctor Adolfo Llinás, director médico de la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde había sido internado.
Recibo con dolor la noticia de la muerte de Miguel Uribe Turbay. El terrorismo nos arrebató a una promesa de Colombia y a un líder íntegro y transparente. Mi solidaridad con su familia y todos sus seres queridos en estos momentos lamentables. El mejor homenaje que podemos hacer… pic.twitter.com/hrul7WLTC6
— Iván Duque 🇨🇴 (@IvanDuque) August 11, 2025
El ataque, que quedó grabado en video, conmocionó a un país que recordó las oscuras épocas en las que candidatos presidenciales y figuras de alto nivel eran secuestrados o asesinados por cárteles del narcotráfico y grupos insurgentes en las décadas de 1980 y 1990, según detalló AP.
Uribe Turbay, nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala (1978-1982), vivió de cerca lo peor de la violencia de esos años: su madre, la periodista Diana Turbay, fue secuestrada por narcotraficantes del Cártel de Medellín bajo el mando de Pablo Escobar y asesinada en 1991 durante una operación de rescate.
En las semanas posteriores al ataque, las autoridades arrestaron a varios presuntos implicados en el atentado. Entre ellos se encuentra Elder José Arteaga Hernández, alias “El Costeño”, presumiblemente el autor intelectual del ataque, capturado en julio en Bogotá.
La Policía Nacional también detuvo a otros cinco individuos, incluyendo a Katerine Andrea Martínez, alias “Gabriela”, quien habría entregado el arma al menor y facilitado la logística del crimen.