

El líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, rompió el récord del llamado “magic minute” al hablar durante más de ocho horas y media desde el estrado. Su objetivo: retrasar la votación del proyecto legislativo apodado por los republicanos como el “big, beautiful bill”, una iniciativa respaldada por el presidente Donald Trump.
La intervención comenzó antes de las 5:00 a.m., en una táctica parlamentaria que permite a los líderes hablar sin límite de tiempo tras el cierre del debate.
La marca anterior del “magic minute” pertenecía al republicano Kevin McCarthy, quien en 2021 habló durante ocho para oponerse a otra iniciativa del expresidente Joe Biden. Jeffries superó ese tiempo en medio de una Cámara marcada por divisiones partidistas y tensiones internas. La intervención fue respaldada por congresistas demócratas, quienes lo alentaron a continuar.
BREAKING: Hakeem Jeffries just set the record for the LONGEST magic minute speech in history. Jeffries has spent more than eight hours highlighting who will be hurt by this awful bill. Retweet to thank Hakeem Jeffries for standing up to MAGA! pic.twitter.com/KP1iDCTkWf
— Trump Lie Tracker (Commentary) (@MAGALieTracker) July 3, 2025
Jeffries también utilizó su tiempo para leer cartas de ciudadanos preocupados por el contenido de la propuesta legislativa.
El uso del “magic minute” es poco común, pero ha sido empleado por figuras clave en momentos de tensión política. Para los demócratas, la intervención de Jeffries fue una muestra de liderazgo y resistencia institucional.
“La historia evaluará no sólo lo que votamos, sino cómo lo hicimos”, declaró. Aunque simbólica, su acción dejó en evidencia las fisuras dentro del Congreso y consolidó su posición como figura central en la oposición legislativa.